Palanga, el balneario más popular de Lituania

Palanga

La República de Lituania es un pequeño país situado al Norte del Europa que forma parte de la Unión Europae. Al límite con Letonia, Bielorrusia, Polonia y Kaliningrado comparte el mar Báltico con varios países, entre ellos Suecia, Finlancia y Alemania.

Dentro del paisaje lituano se esconde un lugar que es de gran atracción en la época de verano: Palanga. Esta ciudad se encuentra situada junto al istmo de Curlandia y su gran atractivo son los 18 kilómetros de playas. Conocida por sus dunas y sus costas de arena blanca, de la mano del turismo ha crecido una importante industria y así es como hoy en Palanca se pueden divisar varios hoteles y hostales, así como un buen número de balnearios.

También es una zona de grandes dunas desoladas y bajo su nombre se incluyen otros asentamientos que también son considerados como parte de Palanca como Šventoji, Nemirseta y Būtingė. Más allá de que la ciudad ofrece algunos atractivos sin dudas la gran atracción del lugar es esta hermosa costa de aguas no demasiados frías a la que acuden los lituanos cuando desean descansar.

Si hablamos de la ciudad, aún cuando se trata de un asentamiento portuario ha sido diseñada de cara al turismo y es por eso que cuenta con cafeterías, tiendas, bares y casinos así como algunos sitios de interés que los turistas conocen durante la estadía. Uno de ellos es el palacio del duque Tiskevicius, en donde también se encuentra el Museo del ámbar que ofrece la mayor colección de insectos del mundo. Durante el verano, la terraza del palacio se convierte en un escenario donde se llevan adelante conciertos y recitales de poesía .Otro lugar famoso de Palanca es el Parque Botánico, espacio verde que rodea al palacio y que fue diseñado por el reconocido arquitecto francés André.

Sin embargo, la vida de Palanga transcurre al aire libre y es por eso que abundan las actividades deportivas como las motos acuáticas, paseos en bicicleta, a caballo, las piscinas y las pistas de tenis. Por otra parte, cada año los lituanos cumplen con un ritual que se ha vuelto tradición: observar la puesta del sol desde el muelle de más de medio kilómetro de largo, conocido como el “puente de Palanga”.

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Categorias: Lituania



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