Ohrid, arte y buceo en Macedonia

Macedonia se independizó formalmente de Yugoslavia en 1991. Es un país pequeño, con un tamaño semejante al de Galicia, de carácter más bien rural, a excepción de la gran área urbana de la capital, Skopje. Se encuentra por debajo de Serbia y de Kosovo, encima de Grecia, limitando con Bulgaria por su diestra y con Albania por la izquierda.

Macedonia es, por lo tanto, la más oriental de las antiguas repúblicas yugoslavas, lo que unido a sus reducidas dimensiones explica que sea quizá también la menos conocida y visitada. Atravesar la región desde Eslovenia (la república que ocupaba el extremo occidental) hasta Macedonia es una forma bien curiosa de recorrer la historia a través del arte.

Desde el vagón de un tren que hubiese partido desde alguna ciudad del norte de Italia veremos cambiar, por ejemplo, la fisonomía de los templos religiosos como si descendiésemos por una suave pendiente, tan delicadamente se imponen las mudanzas arquitectónicas, y así el típico perfil del campanario italiano dejará paso a las apretadas y cuadradas iglesias ortodoxas, haciéndose más y más presente incluso para quienes no conozcan demasiado los lenguajes del arte, un elemento extraño, turco, asiático.

Hay una polémica que rodea a Macedonia desde el su formación y que envenena su relación con Grecia: la cuestión del nombre. Pero mejor la dejaremos si acaso para otra ocasión. Estamos aquí para recomendaros posibles destinos, y en el caso de Macedonia una de las opciones es optar por uno de sus lagos.

El lago Ohrid, en la frontera con Albania, es un magnífico entorno que merece una visita con tiempo. En sus riberas se encuentra una vieja ciudad que recibe el mismo nombre, Ohrid. La ciudad y sus alrededores poseen un formidable patrimonio en forma de iglesias y monasterios bizantinos reconocido por la Unesco.

Así la iglesia de Santa Sofía, una joyita del Medievo, el Plaosnik o iglesia de San Panteleimon, reconstruida recientemente, o el pequeño templo dedicado a san Juan que se levanta sobre un peñasco, dominando el lago, en las proximidades de la ciudad.

Sin olvidar la vitalidad de la ciudad en los meses de verano, con festivales folclóricos a lo Guca en el anfiteatro romano, destacamos las nuevas maneras de turismo que se ensayan en el lago. Si hace poco más de diez años se descubrieron en su fondo los restos de una ciudad varias veces milenaria, hoy en día ya se ofrece la posibilidad de un buceo arqueológico o turismo subacuático bien sea para aficionados, bien para profesionales.

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Categorias: República de Macedonia



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