La Ruta de los Emperadores Romanos en Serbia

Ruta de los Emperadores

Hubo un tiempo en que la cuenca del río Danubio era el límite oriental del territorio dominado por los romanos, pero esto cambió en el siglo III, cuando las ansias expansionistas del imperio les llevaron a cruzar el Danubio y adentrarse aún más en el Este, llegando al territorio que hoy ocupa Serbia. Debido a las dificultades que presenta cualquier campaña de expansión, era necesario reafirmar cada paso adelante mediante la construcción de fortalezas para defender las zonas conquistadas.

La provincia romana de Iliricum vivió un tiempo de plenitud y prosperidad, en parte debido al comercio, la cultura y la tradición artesanal que se desarrollaron en los asentamientos de Baja Panonia y de la Alta Mezia. De hecho, Ilirium dio al imperio nada menos que 17 emperadores, algunos de gran importancia no sólo en la historia de Roma sino también en la de Serbia.

Debido también a que el Danubio ha sido cuna de numeroso pueblos, los romanos tuvieron que construir numerosas fortificaciones para defenderse de los ataques de los bárbaros, siendo las más destacadas de la región las de Pontes y Diana. También llegaba hasta aquí la calzada romana que pretendía comunicar todas las ciudades y provincias del imperio, además de facilitar el transporte de mercancías y tropas hasta cualquier lugar controlado por Roma, aunque el único vestigio que nos queda hoy de su paso por Serbia es la Estela de Trajano, un monolito de piedra en honor del emperador Marcus Ulpius Traianus.

Para conocer las más importantes construcciones que dejaron los romanos en Serbia se ha puesto en marcha la Ruta de los Emperadores Romanos, que nos descubre tanto la ubicación como la utilidad de las numerosas edificaciones romanas que salpican el país.

Entre los lugares que se pueden visitar durante el recorrido, destacamos los siguientes:

Félix Romuliana, es un imponente palacio ubicado al Este de Serbia, en Gamzigrad, y que fue hogar del emperador Galerio Valerio Maximiliano. Fue construido entre los siglos III y IV y lleva el nombre de Romuliana en honor a la madre del emperador. Está considerado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Viminacium fue una grande y próspera ciudad allá por los siglos IV y I antes de Cristo, que poco después y bajo el mandato de Gordiano III fue declarada como Colonia Imperial. Este estatus permitió a la ciudad acuñar su propia moneda y daba a sus habitantes los mismos derechos que a los romanos. Los frescos y pinturas de la época nos hablan de una ciudad de gran importancia y riqueza patrimonial.

Sirmium, ciudad edificada en el siglo I, fue durante finales del siglo III una de las cuatro capitales del Imperio y un lugar de gran trascendencia para el comercio aunque esta condición se perdió poco después con la decadencia de Roma. Poco después su gobierno pasó a manos de los Hunos y más tarde de los Gépidos.

Naissus es la ciudad que vio nacer a Constantino el Grande, quien propició la llegada del cristianismo a Roma además de ser el fundador de Constantinopla (ciudad que lleva su nombre). Aun podemos apreciar parte de su suntuoso palacio, situado en Mediana, y de los bellos mosaicos que lo adornaban.

Singidunum, originalmente llamada Beograd, se encontraba en el lugar que hoy ocupa la capital serbia. Fue un lugar muy importante estrategicamente, debido a su situación entre los ríos Sava y Danubio, y aquí decidieron los romanos construir la fortaleza de Kalemegdan, siendo su periodo de mayor esplendor las últimas décadas del siglo I.

Justiniano Prima, que hoy es conocida como la Ciudad del Zar, fue fundada en el año 535 y constituyó uno de los más destacados emplazamientos bizantinos de los Balcanes, tanto es así que fue la capital de la provincia de Iliricum. Actualmente podemos disfrutar de gran parte de sus construcciones, como calzadas, templos, muros y murallas y también parte del acueducto.

Para saber más: información práctica sobre esta ruta

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Categorias: Rutas turísticas, Serbia



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