La Sinagoga Española, la más bella del barrio judío

La Sinagoga Española de Praga

Aseguran quienes viven en Praga que una de las visitas que no se puede perder en el caso de ir a pasear por la ciudad es la Sinagoga Española, considerada como la más linda de todas las que se encuentran en el barrio judío.

Su importancia, se dice, no es tanto por su aspecto exterior sino por la decoración de sus interiores y por los diversos atractivos que la integran, como por ejemplo la estatua de Frank Kafka, una de las personalidades más reconocidas del lugar.

En el Josefov, como se conoce al barrio judío, hay varias sinagogas. La Española fue construida en 1868 y su nombre se debe a la decoración morisca, que se parece muchísimo a la de La Alhambra de Granada. Su construcción se dio en el espacio de la sinagoga más antigua de la capital checa, “la vieja sinagoga”, y en el interior se puede recorrer una exposición sobre la vida de los judíos en las últimas décadas entre otras cosas.

Sobre su diseño, el mismo pertenece al arquitecto Vojtech Ignatz Ullmann y hay que mencionar que tanto su interior como los hermosos vitrales que la ilustran, fueron creados por los arquitectos A. Baum y B. Munzberg: los interiores, especialmente, tienen un estuco bajo de arabescos estilizados con motivos islámicos. Las obras terminaron en 1893 y se debe destacar que el edificio está emplazado sobre una base cuadrada y de la que sobresale su gran cúpula.

De todos modos hay que reconocer que el exterior no es demasiado impresionante, por lo que hay que adentrarse en su belleza interior para desvelar la importancia que tiene esta edificación. Impactan a primera vista sus techos y paredes decorados, pero sobre todo su gran colección de libros, registros y fotografías de la comunidad judía en Praga, más específicamente durante el holocausto. Como museo, exhibe en una de sus salas una colección de instrumentos sagrados, todos ellos en plata. No obstante, se debe saber que está prohibido sacar fotos en el interior.

Allí se refugiaron varios judíos tras ser expulsados de España por los reyes católicos. Además de su funcionamiento como museo, se llevan a cabo en este lugar conciertos de música clásica: estuvo bajo el control nazi y posteriormente cayó en el abandono, pero para su 130 aniversario fue recuperado y se reabrieron sus puertas. Se la puede visitar todos los días excepto los sábados, a partir de las 9:00 y hasta las 18:00 en verano y las 16:30 en invierno.

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Foto de Carlos Jiménez

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