Por los museos de Zagreb

Museo Mimara

Pasando unos días en nuestro retiro rural, la nostalgia asoma el nudo de su patita por la garganta desprevenida e inerme. Contemplo un solitario plátano batido por el viento arisco. La capital croata se asocia en mi mente con el olor de los grandes y majestuosos plátanos que languidecen, o languidecían, en sus tranquilos y espaciosos parques.

Nos gustan los parques tal como los recordamos en Zagreb. Descuidados pero limpios, ofreciéndose al ciudadano y extendiendo su falda verde a través de amplias alfombras de hierba. Ciudad de armonía singular, a veces Zagreb queda un poco olvidada en virtud de un turismo de playa que opta por la costa croata. Pero la capital, escondida tras la fachada de ese ritmo  lento, tiene mucho que mostrarnos.

Por ejemplo, los museos. Zagreb pertenece al selecto club de ciudades cuyos los museos encajan divinamente, encuentran su sitio de forma natural. Es difícil de explicar, pero hay urbes en las que es menester evitar los recintos de bellas artes. No porque sean peores o mejores, sino la ciudad vive en otros puntos, de otras maneras. En cambio, Zagreb también vive en sus museos.

El Museo de Arte y Artesanía fue fundado en el XIX con el fin de conservar los objetos de corte gremial o artesanal ante el auge de la civilización industrial. Su catálogo supera los 150000, con varias colecciones que van desde mobiliario y metales hasta relojes, pintura e instrumentos musicales. Su biblioteca es fantástica. Y atención: durante el mes de diciembre el museo acoge una exposición de sugerente título: De Klovic y Rembrandt a Warhol y Picelj.

No muy lejos se encuentra el lujoso palacio neorrenacentista donde se ubica actualmente el conocido como Museo Mimara. Abierto en 1987 gracias a la donación que realizó Ante Topic Mimara, el museo cuenta con una colección muy variopinta. Cuadros y dibujos de grandes nombres de la pintura, objetos curiosos del Extremo Oriente, restos arqueológicos de Egipto y Grecia…por no hablar de la sección de vidrio artesanal, de la que se dicen maravillas.

Todavía al fondo de la misma calle, recogida, la plaza Drazen Petrovic y, en la plaza, el museo o centro por la memoria del que fuera excepcional jugador de baloncesto. Petrovic, que llegó a vestir la camiseta del Real Madrid, era el ídolo absoluto de Croacia cuando, tras haber dado el salto a la NBA,  murió en un accidente de tráfico en 1993. Los croatas no lo olvidan, tampoco el resto del mundo aficionado al baloncesto.

La lista de museos es interminable: Museo Arqueológico, Museo de Arte Contemporáneo (cuyo nuevo edificio está a punto de inaugurarse), Museo de la Ciudad de Zagreb, etc, etc. Nosotros hemos escogido tres bien distintos, cada uno con su propia propuesta. Asunto propio del viajero inquieto será el descubrir todos los que faltan. Porque viajar ha de ser una búsqueda, una aventura, un descubrimiento.

Imprimir

Etiquetas: , , ,

Categorias: Croacia



Deja tu comentario