Adlešiči, el encanto de la tradición eslovena

Adlešiči

Adlešiči es el corazón del folclore de Eslovenia, es el lugar donde muy probablemente escucharás musica tradicional. Adlešiči está a 12 km al sur de Črnomelj, se encuentra en el extremo sur de Bela Krajina (la Carniola Blanca), por encima de la empinada orilla del río Kolpa, rodeado de árboles y arbustos.

En el centro del pueblo hay una iglesia en honor a San Nicolás, rodeada por un cementerio. La iglesia fue mencionada por primera vez en 1267 como una capilla forestal de San Nicolás y consiguió su forma actual en la segunda mitad del siglo 18. La casa Zadružni fue construida en 1955. En la actualidad alberga una tienda, un almacén, la oficina de correos y un pub.

La casa Kulturni fue construida en 1980. En el salón principal se pueden ver retratos de siete personalidades que nacieron o que vivían en Adlešiči y que contribuyeron en gran medida a su desarrollo. En el vestíbulo se exhiben pinturas realizadas por varios pintores modernos que viven en Ljubljana.

El grupo de folclore de danza y canto es muy importante para el pueblo. Adlešiči se conoce en Eslovenia y en el extranjero a causa de él. Han aparecido en diferentes actuaciones desde Viena a Ohrid (Macedonia) y ganado muchos premios.

A las personas les gusta pertenecer al grupo de folclore porque de esa manera muestran que pertenecen al pueblo. Con mucha frecuencia hay varios miembros de una misma familia en el grupo de folclore y cualquiera puede convertirse en un miembro. Incluso los ex-miembros siguen ayudando a los actuales miembros.

Adlešiči y otros pueblos son famosos por su artesanía. Ropa de cama, bordados y huevos de Pascua decorados «belokranjske pisanice» todavía se hacen allí. Si intentas hacer huevos de Pascua pintados o bordados por ti mismo, serás capaz de transmitir la tradición de Bela Krajina a tus hijos.

Las ruinas del castillo de Pobrežje son dignas de ver. El castillo fue construido en 1557 por Ivan Lenkovič. Los restos de la poderosa muralla todavía se ven en su patio junto a las ruinas de una torre de iglesia construida en 1697 por el entonces propietario del castillo, Adam Burgstall.

Este es un lugar perfecto para todos aquellos que intentan conocer gente, sus costumbres y su modo de vida, buscan contactos estrechos con la naturaleza y disfrutan caminando.

Foto Vía: Lokalno.si

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Categorias: Eslovenia



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