Un recorrido por las islas de Estonia

isla de Saaremaa - Estonia

En Estonia, no se trata de la cantidad de lugares de interés que puedas visitar, se trata de la experiencia que puedas tener. Las islas de Estonia son pequeños lugares que obligan a reducir la velocidad y relajarse. Son un lugar perfecto para ver cómo los estonios solían vivir antes de la edad moderna. La naturaleza es esencialmente intacta y muchos visitantes encuentran la paz interior en las islas.

Al principio, es difícil de creer que hay alrededor de 1.500 islas a lo largo de la costa acantilada de Estonia. Las dos islas más grandes son Saaremaa y Hiiumaa, conocidas no sólo por su naturaleza pura, playas de arena, aves marinas, animales salvajes y plantas únicas, sino también por las ricas tradiciones y antecedentes históricos culturales.

isla de Hiumaa - Estonia

Isla de Hiumaa – Estonia

En 700 años los alemanes, daneses, suecos y rusos se han turnado la posesión de las islas. Durante esta historia fueron construidos fortificaciones y castillos, iglesias y mansiones. Los isleños tienen su propio dialecto, costumbres, canciones, cerveza artesanal, prendas de vestir, y un especial sentido del humor. Ambas islas tienen aeropuerto.

Muhu, Vormsi, Kihnu y Ruhnu son mucho más pequeñas, pero también interesantes y dignas de visitar, ya sea por uno o más días. La mayoría de las otras pequeñas islas de Estonia no tienen mucha importancia cultural, sino que pueden ser atractivas para la observación de aves, piragüismo, vela o la pesca. Incluso en las islas más pequeñas la gente parece estar de acuerdo con las crecientes necesidades del turismo, pero sin poner en peligro su propia identidad.

isla de Vormsi - Estonia

Isla de Vormsi – Estonia

Los habitantes de las islas han conseguido encontrar el equilibrio entre su propia cultura y las ambiciones de crecimiento del turismo. Los isleños tienen una actitud positiva ante la vida, la cual también transmiten a los visitantes.

Las islas de Estonia son populares entre los excursionistas, ideales para paseos a caballo y adecuadas para los ciclistas, gracias a las rutas que no son demasiado pronunciadas. Incluso los deportes náuticos están a la altura de los más exigentes.

La mejor época para volar a Estonia es durante los meses de verano, cuando es cálido y seco en las islas. Sin embargo, también es el momento más caro para visitar. Un alojamiento simple, como una habitación doble básica, va por un precio que muchos europeos occidentales esperarían pagar por una cena de cuatro estrellas.

Para viajar a este país: Información práctica sobre Estonia.

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Estonia



Deja tu comentario