¿Europa del Este en otoño – invierno?

Praga, Europa del Este, en otoño invierno

Llega el otoño y todo cambia. Se acaban las tardes infinitas propias del verano, las hojas de los árboles empiezan a caer y los parques y bosques regalan un precioso abanico de colores cálidos, que evocan tranquilidad y producen lo que en inglés se conoce como “cosiness”.

En otoño apetece tomarse un té o café caliente en algún lugar acogedor y recogido del frío, dar largos paseos rodeados de árboles y empezar a sentir esa sensación que solamente se siente en otoño.

Las luces de las ciudades empiezan a encenderse y las bajadas de temperatura, el cambio de armario y los días cortos forman parte del comienzo de otra de las épocas más bonitas y especiales del año: la Navidad.

Cualquier momento del año es bueno para viajar, pero sin duda alguna, hay algunas ciudades europeas en concreto que especialmente en temporada de otoño-invierno se convierten en magia.

Praga, República Checa

La capital de la República Checa, por ejemplo, es un lugar idóneo para hacer una escapada de fin de semana cuando las hojas de los árboles empiezan a adquirir colores tierra, rosáceos y amarillos.

Nada parece ser más perfecto que tomarse un café en la Plaza de la Ciudad Vieja a media tarde, o atravesar uno de los numerosos puentes que se encuentran en la ciudad sobre el río Moldava, como el famoso puente de Carlos (que se empezó a construir ni más ni menos que en el siglo XIV).

Además, para contrarrestar el efecto de las bajas temperaturas, la cocina checa ofrece platos deliciosos, como la sopa de goulash servida en una hogaza de pan, acompañada de una buena cerveza checa.

Nada mejor para entrar en calor, así como tomarse un par de horitas para ir a la ciudad balneario Karlovy Vary. Y si te sobra un poco de tiempo, también puedes visitar algunos de los casinos de la ciudad. Cuentan con los clásicos juegos donde los jugadores y visitantes pueden mejorar sus estrategias mentales mediante juegos como Póker o Blackjack y además pasar una tarde entretenida cuando el sol se esconde y quedan pocas opciones que hacer al aire libre.

Mapa de Polonia

Varsovia, Breslavia y Cracovia, Polonia

Y ya que estamos en el este de Europa, ¿por qué no acercarse al país vecino, Polonia?

Empezando por Varsovia, pasando por Breslavia y terminando por Cracovia, son ciudades llenas de cultura y muy marcadas por la historia, que si bien no son siempre las más visitadas a nivel europeo, nada tienen que envidiarle a muchas capitales del resto de Europa.

Varsovia, por ejemplo, quedó prácticamente destruida en la Segunda Guerra Mundial y fue tan buena la reconstrucción que se hizo de su casco antiguo, que la UNESCO reconoció a la ciudad como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Además, una opción muy interesante es visitar el Museo del Alzamiento de Varsovia, donde se pueden encontrar muchos objetos de la II Guerra Mundial y se explica al detalle este acontecimiento histórico que marcó a la ciudad polaca de por vida.

Si te encuentras en época navideña cerca de Cracovia, no te olvides visitar la ciudad, ya que su espectacular mercado navideño situado en la Rynek Glowny (una enorme plaza medieval coronada por la Basílica de Santa María) es de ensueño y te hará vivir por completo la magia de la Navidad, tengas la edad que tengas y te guste o no.

Además, gracias a la amabilidad y hospitalidad de los locales y el calor de sus gentes te sentirás arropado en todo momento y guardarás un bonito recuerdo durante mucho tiempo. 

Sin lugar a duda, no hace falta esperar a la llegada del buen tiempo ni limitarse a ciertas épocas del año para viajar a países de Europa del Este. Como has visto, incluso en la época de frío y días cortos, hay muchas ciudades con mil cosas que ofrecer; así que mete en la maleta unos buenos calcetines, una bufanda y coge tu abrigo favorito, que ciudades maravillosas y llenas de encanto te están esperando.

Foto principal de D.Polotorane

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Categorias: Europa del Este



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